Los equipos de impresión son herramientas necesarias en nuestro día a día y como todo dispositivo electrónico necesitan de un mantenimiento preventivo.

Los mantenimientos del tipo preventivo y correctivo son de suma importancia; mientras que el primero permite anticiparse a desperfectos, el segundo ayuda a solucionar antes de que éstos se vuelvan más complejos. Implementar y seguir un programa de mantenimiento tiene muchas ventajas:

  • • Se genera un ahorro de costos, al detectar oportunamente las fallas en los equipos.
  • • Es posible encontrar desperfectos antes de que se vuelvan más complejos.
  • • Se evita el reemplazo prematuro de las impresoras
  • • Se detectan a tiempo posibles fallos de uso y manipulación
  • • Se evitan pérdidas de eficiencia y tiempo -asociados a la jornada laboral- al contar con equipos que funcionen de manera adecuada.
Externalizar y contar con un servicio de mantenimiento de impresoras fuera de nuestra empresa es una gran solución que aporta una serie de grandes ventajas a la hora de realizar un control de impresión.

Las inspecciones al equipo deben programarse con anticipación, deben respetarse las fechas establecidas y con cada revisión se tiene que dejar un registro del estado en el que se encuentran los equipos, la fecha y hora en la que se realizó la inspección y en caso de que se haya tenido que realizar alguna reparación, en qué consistió.